Por mucho que deje suspendido el juicio durante la semana, al final no pude sustraerme del asunto, a saber, la manía que tiene la izquierda en buscarles la quinta pata del gato a sus adversarios o sus enemigos de antaño. O como dice el Evangelio: “ver el ojo en la paja ajena y no ver la viga en la paja propia”. Prefiero hacerle frente con un lema de Virgilio que era fuente de inspirador para Ludwig von Mises: Tu ne cede malis sed contra audentior ito ("nunca cedas ante el mal, antes bien, combátelo con mayor audacia").

Así si un militar actúo bien o mal contra la subversión es maquiavélico no pronunciarse, como en el que está envuelto el ex general Gonzalo Santelices por haber estado a cien metros de un fusilamiento, que el propio juez Guzmán lo exculpó, más no se cuestiona el hecho de que la izquierda usó literalmente la expresión ‘el fin justifica los medios’ para usar la violencia, la guerra civil y el terror con el propósito de imponer regímenes totalitarios en América Latina. No hay que buscarle la quinta pata al gato a la conducta de los terroristas del Ejército Revolucionario Popular (ERP), el cual secuestró y torturó al

Tampoco hay que preguntarse porque la universidad en el siglo XX, nacieron los principales moustros, tal como lo describe Paul Johnson en ‘Los Tiempos Modernos’. El fundador del Sendero Luminoso era un profesor de filosofía. El MIR nació en la Universidad de Concepción. No hay que buscarle la quinta pata al gato.

Ahora bien, si la naturaleza humana es mala, ¿por qué se obsesionan con un tipo de conducta realizada por un militar? El punto es que ellos son más milicos que los militares. Si la educación bastara para distinguir el bien y del mal, ¿por qué la gente ilustrada en el siglo XX fue la que se comportó mal? El mir nació en la Universidad. Uno esperaría otro tipo de conducta de la élite universitaria.

Como bien dijo uno de los blogueros, el ‘crimen de lesa humanidad’ tal como está planteado es una “aberración conceptual”, pues no considera el terrorismo. Más bien, considero que es una de las trampas que tiene la izquierda. En vez de juzgar y condenar a quien inició la agresión y la violencia, se condena a quienes la contuvieron y la pararon. De ese modo, habría que condenar a EE.UU por haber derrotado a Japón, aun cuando éste último país fue el atacó Pear Harbor. Si Osama Bin Laden decide destruir un estadio con 50 mil personas, el Tribunal Penal Internacional no lo podrá juzgar. Gracias a los bien pensantes progresistas que desean atar de manos a los militares y agentes secretos. Bueno, es la moral invertida de la izquierda. El delincuente es el bueno y la persona trabajadora es la mala.

Si la propia izquierda dice no arrepentirse de nada. No lo invento. En efecto, en el programa de CNN en español de Carmen Aristegui entrevistaron a la mujer del terrorista del MIR, Miguel Enríquez, la mirista Carmen Castillo Velasco a raíz de su documental ‘Calle Santa Fe’ y de la muerte del terrorista colombiano de las Farc, Raúl Reyes. La periodista comentó que la muerte de Raúl Reyes revitalizaba o ponía en discusión la izquierda revolucionaria de los 70, que Carmen Castillo perteneció al Mir y que terminó en un golpe militar. Por eso había invitado a la ex mujer de Enríquez. Aristegui hablaba del Mir, como si fuesen los exploradores de Baden Pawell. La señora Castillo Velasco empezó diciendo que hoy día no se entendía que es ser revolucionario, como era Miguel Enríquez. Se quejaba de que lo llamasen terrorista. Miguel Enríquez leía a Tolstoi y le gustaba la música. A mí también me gusta la música, la literatura y el arte. Sin embargo, no planeo imponer una dictadura proletaria, ni asaltar bancos ni planifico robar los almacenes del Ejército, donde tienen guardadas las armas, ni intimidar con el grito de guerra: ‘Momios al paredón’. Lo más curioso es que hablaba de la izquierda latinoamerica como si fuese un bloque, donde no hay diferencias entre Alan García y Chávez. Y por supuesto, los grupos paramilitares de izquierda. Todos en el mismo saco. Carmen Arestigui le preguntó si se arrepentía de algo. La ex mirista respondió: “No hay que arrepentirse nada. Así es la vida”. Ella lo dijo. Carmen Castillo Velasco es la típica representante de la izquierda carvernícola de América Latina.

Luego en el programa ‘Off de Record’ del periodista Fernando Villagrán repetían una entrevista a Carmen Castillo Velasco sobre su documental. No lo he visto. Leí la reseña. En ella, según la documentalista, el triunfo del Mir, habría traído más democracia. ¿Sabrá que lo significaba ‘centralismo democrático’? ¿Cómo puede decir que habría traído más democracia, si ellos pretendieron instalar un régimen totalitario? Castillo Velasco se asombró que surgieran asesinos, si ellos eran los asesinos. Ellos querían exterminar a una clase. Tanto Villagrán como Carmen Castillo Velasco pertenecen a una generación de desquiciados. Después de todo, el periodista Villagrán con su programa cultural reivindica el terrorismo a través de su programa.

El ex Presidente Ricardo Lagos dijo en la Universidad de Texas a propósito de la corrupción: "La gente no vota por lo que se hizo en el pasado, sino por lo que vas a hacer en el futuro. Ese es el mayor desafío para la Concertación". Ese mismo criterio usa para autoexculparse de su intentona totalitaria de la UP, la casi guerra civil y terrorismo. No obstante, durante 18 años le han dicho al electorado que no hay votar por la Derecha por el Gobierno Militar y los DD.HH.

Así es la vida.