Me voy a repetir: Federico de Aragón ha enseñado a gentes de mi generación, de la anterior y de la posterior lo que es la libertad. Hay que tomar apuntes todas las mañanas. explica en qué consiste la democracia, el liberalismo, el comunismo, las dictaduras y deforma en su peculiar callejón del gato a todos lo tipejos y chupócteros de nuestro tiempo. Don Federico nos ha enseñado también a amar España gracias a las palabras: las suyas y las de otros, como buen profesor de literatura. Y ya se sabe, de la palabra al corazón. Y cuando le falte la palabra, quedará su obra escrita. Y además es poeta y tiene sentido del humor y presume de haber sido pobre. Y se le adora.
No, Xabier, no es "simplemente opiniando" como tiene revuelto Federico
a este país, y lo sabes muy bien (tú mismo aludes a ello, siquiera sea
suavemente): lo tiene así porque insulta, descalifica, difama, infama y
calumnia, y personas con cierta influencia, como tú, encima le ríen las
gracias.
Dices que "respeta al ciudadano común"... pero no será al de izquierdas,
ni al musulmán, ni al de iglesias minoritarias... (contra todo eso hay
registradas peroratas suyas). Es cierto, con todo, que se quiere ganar al
ciudadano español medio, no en vano es un POLÍTICO (¿o todavía hay
alguien que se crea que es un simple locutor de radio?), es de hecho el
verdadero líder del PP, desde la comodidad de una tribuna de radio a la
que invita a quien le da la gana, margina a quien no le gusta, e insulta a
todo el que no piensa como él (o sea, es líder político pero sin los
inconvenientes de los líderes políticos, que tienen que fajarse en el
Parlamento, o ante la prensa...). No en vano tiene ya varias querellas
contra él admitidas a trámite.
Además, no es "un simple individuo". Sin negar sus talentos personales, es
un hecho que tiene detrás al eje Washington-Vaticano (casa en Miami,
colaborador de la oposición a Castro, puesto de trabajo estrella en la
Cope, estrategia política cien por cien afín a la del polo dominante en la
globalización planetaria...). Así soy valiente hasta yo.
Al final, para probar que no es sectario, señalas que critica lo mismo a
izquierda y a derecha. Para empezar, está claro a quién critica con
verdadera saña, pero es que además el criterio del sectarismo no es ése,
sino saber si el sujeto en cuestión respeta las ideas ajenas o no... y con
Federico la respuesta es obvia.
Este hombre es todo menos un liberal ("dime de qué presumes...".