No lo digo solo yo: antes al menos al que se salíá con la suya por malas
artes, pisotenado al de al lado o por los méritos transferidos de un
pariente de influencias se le menospreciaba como indigno de la suerte
recibida. Hoy por hoy, al contrario, es objeto de envidia y jaleado por los
supuestos "lideresn de opinión". Y nos extrañamos que los musulmanes, en
cuya cultura aún no se ha llegado a ese hedonismo sublimado, crean de
buena fe que estamos condenados a la extinción y que merecemos la
hoguera purificadora, o que lleguen de fuera gentes dispuestas a recoger
su troszo de pan de la mesa que tan seductora se ofrece. Que entre tanta
avalancha lleguen de aluvión cuantos indeseables puedan, visto que aquí
vagos, tontos e indolentes medran como mosquitos en agua estancada, no
es sino la fuerza del depredador mas feroz. Luego no nos quejemos de la
cizaña cosechada si la semilla se plantó y abonó en su día entre la
indiferencia general. Ah, me pueden llamar facha, pero les recuerdo que
facista es aquel que cree que por su cara bonita o buen pedigree tiene
derecho a privilegios que en los demas mortales no procede, por mucho
que se lo hayan currado, asi que vayan buscando el oculista-carpintero de
guardia.
Pol Dios. Si este artículo lo leen algunos compis del curro, se caen de culo indignados, y al grito de "fascistas, fascistas"... ¿Qué es eso tan facha de premiar el trabajo, la superación, el esfuerzo personal? To'os igualicos, como el defunto de mi agüelico, el republicano...
"¡Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor!."
Aunque sea una estrofa de un tango, se ha convertido en forma de pensar de un sector de nuestra sociedad. Esto me crispa porque el tango fue definido una vez como el lamento de las putas y es suspiro de los cabrones.