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Fray Alonso
Sus colaboraciones son como perlas naturales ocultas en la inmensidad del océano. Gemas preciosas que, en el silencio del mar, concibe y gesta la ostra en humilde silencio, herida por los granitos de arena que erosionan su delicado corazón de nácar. El resultado es precioso y eterno. Y, una vez en la superficie, cuanto más se usan, más brillan. |