Es lamentable comprobar en qué utiliza su tiempo el responsable en urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza, el señor Gaspar, de Chunta Aragonesista.

Conocedor -y si no que se vaya convenciendo- que este es su último año en el gobierno del Ayuntamiento, sólo tiene ojos y mente -es un decir- para destruir zonas verdes en favor del vil cemento. Y es importante recordar que en el 2008 tendrá lugar la Exposición Internacional con el lema “Desarrollo Sostenible”.

La última de sus grandes actuaciones ha tenido lugar en la calle Eduardo Ibarra, donde se han arrancado un centenar de plataneros y ailantos para facilitar las obras de construcción de los aparcamientos de la zona.

Según los vecinos, la fuerza de la máquina se encargaba de partir cada tronco por la mitad, provocando un estruendo y una imagen inadmisible y, tras esto, una motosierra talaba definitivamente los ejemplares.

Emilie Kuczymska, miembro del grupo ecologista Ansar, explicaba, en El Periódico de Aragón, que “ya nos temíamos una actuación semejante por parte del Ayuntamiento. Estamos indignados. Se trataba de un grupo de árboles de 15 a 20 años, en muy buen estado de conservación, ya arraigados y que cumplían con su función bioclimática en la ciudad”, añadiendo que “estos plataneros cumplían con su vida útil en la plaza, es decir, creaban suaves corrientes de brisa o facilitaban la bajada de temperaturas”.

Pero si atroz es la forma de gestionar del Sr. Gaspar, aún peor es la de nuestro Alcalde, el señor Belloch, que deja hacer y deshacer a sus acólitos sin inquietarle, que si lo hiciera aún sería más preocupante, el bienestar de (su) la ciudad que gobierna y el de todos los zaragozanos, quizá porque él no es ciudadano de Zaragoza.

Esta actuación, a todas luces arbitraria y negativa para la ciudad, se ha realizado con unas formas intolerables. La piqueta del PSOE y CHA ha acabado con el arbolado de Eduardo Ibarra, tal y como está acabando con históricos edificios de nuestra ciudad, como el Teatro Fleta. Ya estamos más que acostumbrados a que este gobierno destruya emblemáticos árboles como la centenaria morera catalogada de la calle Juan Galiay (en el barrio de San José), o las obras del Paseo Echegaray y Caballero que han provocado la caída de dos árboles, o el proyecto de talar los árboles de la calle Verónica, desestimado gracias a la actuación del Partido Popular.

Los señores Belloch y Gaspar pretende llevar a la ciudad a épocas pasadas cuando los socialistas crearon plazas duras, sin ningún tipo de vegetación, como la Plaza del Pilar o la de José Sinués.

Para aquellos que no hemos podido ver in situ semejante barbarie, podemos estar tranquilos, seguro que nuestros gobernantes nos seguirán deleitando con tales actuaciones públicas.

Desgraciadamente para ellos, afortunadamente para el resto, en mayo de 2007 ‘se verán las caras’ con la ciudadanía.