Hace ya tiempo, allá por el mes de enero de este año 2008, salió, en los medios, una noticia sobre el libro de José Antonio Pagola titulado “Jesús, aproximación histórica” porque, según parecía, contenía algunos términos no acordes con la doctrina de la Santa Madre Iglesia.

En aquel tiempo se produjo un revuelo notable porque ya se sabe que cuando cierto tipo de teólogos, tendentes a hacer de su capa religiosa un sayo, producen alguna obra no estará muy de acuerdo, por lo general, con lo establecido.

Hay que reconocer, sin embargo que, posicionarse contra, en general, lo que cree y defiende la mayoría tiene garantizado, sobre todo, una notable posibilidad de cierta fama mundana.

Sobresalir, por otra parte, conlleva una serie de riesgos que hay que asumir. Por ejemplo, si se quiere levantar la voz sobre las cabezas que piensan y creen con fe, es muy posible que se reciba algún mandoble teológico o doctrinal.

Y tal es el caso.

El 1 de enero de este 2008, José Manuel Vidal definió al Obispo de Tarazona, don Demetrio Fernández, como “uno de los integrantes del sector más conservador de la jerarquía”. Es evidente que cuando se hace tal afirmación acerca de una persona se ha de entender que el juicio que se haga sobre lo que diga (en este caso del libro de Pagola) estará viciado de origen.

Pero cada cual opina como entiende que debe opinar y, claro, según sus circunstancias particulares.

En su día, el Obispo de Tarazona publicó una Carta pastoral en la que se refería al libro de José Antonio Pagola. En tal documento se remitía a otros documentos presentados por personas que, de lo dicho por el mismo José Manuel Vidal, han de ser de más autoridad teológica que el mismo don Demetrio (ya que, a decir de Vidal, “no se le conoce obra significativa alguna y no pasa por ser una ‘lumbrera’ teológica” el Obispo de Tarazona)

Pero, claro, tampoco gustan los análisis de las personas a las que se refiere don Demetrio Fernández que son, a saber:

-Don José Rico Pavés, profesor de cristología

-Don José Antonio Sayés, profesor de cristología

-Don Luis Argüello, vicario de Valladolid

Por no referirme a la Carta pastoral publicada en diciembre del pasado año 2007 y citada arriba, referiré algunos párrafos de los estudios también mencionados supra.

1.- De Don José Rico Pavés, Director del Secretariado Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe (CEE)

“La respuesta a la pregunta ‘¿Quién es Jesús’ ‘sólo puede ser personal’ (p. 463 del libro de Pagola) ‘La aproximación histórica’ del autor da más importancia a la opinión que a la verdad revelada”

Y esto, se diga lo que se diga, tiene un aroma a protestantismo que hiede porque el acercarse según cada cual entiende a las Sagradas Escrituras es muy propio de tal visión del cristianismo (No Tradición y No Magisterio)

“No se emplea el lenguaje de la redención. Ese lenguaje sería posterior y no respondería a lo históricamente acontecido. Por eso, aunque se hable extensamente de compasión, ésta no pasa de ser un sentimiento noble (nobilísimo ciertamente) tenido con los más desfavorecidos, pero no es, en sentido estricto, un padecer con ellos y por ellos, en favor y en lugar de ellos. Así, la compasión cristiana se vacía de su contenido originario. La consecuencia a la que lleva la enseñanza de Pagola es dramáticamente clara: las heridas de Cristo no nos ha curado (cf. Is 53, 5); su compasión no nos ha liberado verdaderamente ni del sufrimiento ni del pecado; carece de fundamento en Jesús la posibilidad de unir el propio sufrimiento al suyo”

Y si no podemos hacer tal cosa ¿cómo vamos a completar el sufrimiento de Cristo?

“Hay una tendencia clara a presentar el contexto de Jesús en conflicto dialéctico (lucha de clases), para subrayar mejor la dimensión social de su actividad. Para Pagola, la pobreza de la que hablan las bienaventuranzas no es una categoría moral, ni una actitud personal, sino, en sentido estricto, una categoría social”

Y esto tiene mucho que ver con la Teología de la liberación y cosas por el estilo que no es, sino, la forma que tiene la progresía religiosa de llamar a sus peculiares ideas sobre el Evangelio.

2.- De Don José Antonio Sayés

“El tratamiento que hace Pagola del tema de la Eucaristía es verdaderamente decepcionante. Dice que se trató simplemente de una cena de despedida. Se trata de una cena que hace pensar en el banquete final del Reino”. Además, “no dice nada de su sentido sacrificial” ya que la última cena no es, sino, algo para recordar pero que no va más allá de tal acto singular.

Y en la “Conclusión” del documento en el que analiza el libro de Pagola dice el Sr. Sayés lo siguiente:

“El hallazgo del sepulcro vacío no es lo decisivo. No sabemos si (Jesús) terminó en una fosa común como tantos de los ajusticiados o si José de Arimatea pudo hacer algo para enterrarlo en un sepulcro de los alrededores» (página 431 del libro de Pagola) Lo decisivo no es eso sino la revelación que se hace: ‘Jesús de Nazaret, el crucificado, ha sido resucitado por Dios’” (página 431 del libro de Pagola)

Por lo tanto niega, ni más ni menos, la Resurrección. Por eso Pagola dice que los Apóstoles tuvieron una “experiencia” de fe que es, más o menos, como si hubieran tenido la impresión de que Jesús vivía...

3.- De Don Luis J. Argüello

“El Jesús de Pagola tiene indudables atractivos; sus subrayados, aunque unilaterales y dialécticos, nos hacen caer en la cuenta de otras unilateralidades, pero al precio de pretender de manera sutil (nunca hay enfrentamiento directo) deslegitimar la enseñanza de la Iglesia al no tener fundamento en Jesús y en la Historia. Por ello reclama que Iglesia vuelva a Jesús, a “su Jesús”

No hay, tampoco, aquí, novedad alguna. Lo que se pretende, simplemente, es hacer de menos lo que la Santa Madre Iglesia dice mediante una crítica sin medida atacando el centro, precisamente, de la misma Iglesia: Cristo. Por eso se construye un Hijo de Dios alejado del conocido por todos y se hace, de su figura, algo mundano, como uno más de aquellos que, a lo largo de la historia de la humanidad, vinieron, profetizaron y se fueron para no volver más.

Por otra parte, según parece Pagola está ultimando una revisión del libro objeto de la polémica. Si lo hace en el buen sentido (claramente se ha dicho cuál ha de ser) bien podrá aplicarse aquello que dice que “rectificar es de sabios”. Sin embargo, si se empeña en mantenella y no enmendalla continuará la polémica.

Al fin y al cabo también es, seguramente, una forma legítima (aunque de dudoso comportamiento ético) de vender libros.