“Esquerra y la formación de Llamazares han registrado una proposición no de ley sobre la revisión y denuncia de los acuerdos del Estado con la Santa Sede, por la que instan al Gobierno a seguir adelante con la anunciada reforma de la Ley de Libertad Religiosa y a reformar la Ley de Asociaciones, para que la Iglesia Católica no reciba ningún privilegio respecto a otras confesiones religiosas”

Este texto de una noticia publicada en www.religiondigital.com sobre el tema de la Iglesia católica y su relación con las instituciones del Estado dice mucho de quien hace tales proposiciones y, sobre todo, de quien las sigue llevando a la práctica, políticas tendentes a que se cumplan tales nefastos deseos.

A esto se añaden partidos como ERC y el BNG.

Pues bien a esta manifestación de ignorancia política y constitucional sólo cabe decir esto.

El texto del artículo 16.3 de la Carta Magna de 1978, aún en vigor (por si no lo saben estos chiquilicuatres de la política y estos mindundis laicistas) dice lo siguiente:

“Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos TENDRÁN EN CUENTA LAS CREENCIAS RELIGIOSAS DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”

“Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos TENDRÁN EN CUENTA LAS CREENCIAS RELIGIOSAS DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”

“Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos TENDRÁN EN CUENTA LAS CREENCIAS RELIGIOSAS DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”

Creo que esto debería ser suficiente como para que entiendan, de una vez por todas, que no existen privilegios ni nada por el estilo y que las creencias de la sociedad española se alinean con la religión católica, peso esto a quien pese y no le guste a quien no le guste.

Es que la realidad es como es y sólo los más sectarios tratarían de cambiarla para adaptarla a su gusto.

Además, a los dichos partidos políticos citados arriba, hay que añadir al mismo PSOE, pues les sigue el juego con iniciativas parlamentarias como, por ejemplo, la malhadada reforma de la Ley de Libertad Religiosa de 1980, verdadero ariete contra la Iglesia católica, por más que se presente como un gran avance en la libertad (¿?) y el progresismo (¿?)

Aunque ya sabemos que, en aspectos como los referidos a la libertad y al progresismo en la primera el PSOE da muestras de su falta de respeto por la misma y en cuanto al segundo tienen, por decirlo pronto, un sentido algo equivocado de lo que es progresar.