Acababa de cumplir los 18 años y fui detenido mientras consumía con unos amigos unas cocas en un bar. La policía realizó una visita a la facultad situada al lado del establecimiento; luego acordonaría la zona y el grupo de personas entre los que me encontraba terminamos en comisaría. Corrían los años duros del gobierno en Argentina de Isabel de Perón y su inefable ministro López Rega.

Esa noche, nos meterían a unos diez en una celda bastante grande. Era pleno invierno y el frío, la oscuridad y el olor a orín competían entre sí. Sólo había un colchón en el centro de la estancia. En él dormía un borracho. Superada la medianoche y mis escrúpulos, decidí acostarme a su lado con el fin de dormir un poco. Serían las tres y mi compañero dio varios soplidos como si estuviera a punto de desaparecer del vasto y gélido corral. Me puse de pie y entre varios optamos por llamar al policía de turno. Al entrar, este le miró y dijo:

-¡Esta muerto! - fue su conclusión. Entre varios, arrastraron el colchón hasta el patio y allí pasó toda la noche. Al día siguiente, nos fueron dejando salir de ese maloliente refugio.

Un año después, este autor subiría a un barco que le llevaría hasta Barcelona. Nido, hogar y sentido de su futuro. En la exposición, ausencias que es el resultado del trabajo de un fotógrafo, donde podemos comprobar los toscos años de la dictadura que asolaría dicho país. La representación gráfica y vital aparece mutilada en aquellos que, por su disidencia, les recogieron de noche y nunca más volvieron a ver a sus seres queridos.

Este ir, volver o no, marcaría a muchos, que frente al Estado usarían su actitud y compromiso. Fue una manera amarga de mostrar su inmenso sentimiento de reforma y cambio.

En los años siguientes, la policía y luego las Fuerzas armadas invadirían el Estado y sus instituciones. En esa desbandada en busca del dominio de la fe, muchos soldados fieles al deber aceptaron también perder su honor.

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El honor es un concepto que, en nuestros días, está devaluado, pero los militares parten de este sentimiento para elaborar uno asociado con éste, la camaradería. Ellos suponen que su acción debería responder a un sentido ético. Podemos entender que la ruptura de estos principios les redujera -en su momento- a sencillos matones.

El concepto de honor

Links de la exposición Ausencias