Yo creo que resulta imprescindible en una organización, o por lo menos es ineludible, saber de dónde se viene y qué se es, para dilucidar hacia dónde se va. Si no se tienen claros los orígenes y queda por definir el presente, difícilmente puede esbozarse el futuro, porque no se puede saber ni cuál es la estación de destino ni por qué vía ha de circular el proyecto, ni en qué sentido de qué dirección. En definitiva, que o se aclaran las ideas y se identifica el lugar en el mundo que nos corresponde, o vamos de cráneo hacia ninguna parte. En Iniciativa del Poble Valencià, desde el pasado sábado 5 de abril, hemos dilucidado todas estas cuestiones, aclarados los conceptos, definidas las posiciones – a veces contrapuestas, pero siempre dialogantes – y habiendo oteado el horizonte, ahora sabemos también cuál es ese lugar en el mundo que nos corresponde y que nos faculta para catapultarnos hacia un futuro bien definido.

Dos ideas fuerza han guiado la reflexión del partido: por una parte, la necesidad de serenar el ritmo y desde esa calma organizativa, que en parte se había perdido por la necesaria precipitación que exigía la cita electoral de las generales 2008, abordar la construcción de nuestra casita desde los cimientos; y, por otra, reafirmarnos en una línea ideológica definida por aquellos elementos políticos que compartimos y que acordamos denominar “ecosocialismo valenciano”. Encontrarnos en determinadas áreas políticas e ideológicas coincidentes y hasta compartidas no presupone estar ante un partido político monolítico en lo ideológico y homogéneo en las posturas políticas, y quien piense así se está equivocando de escenario, de época y de partido.

Uno de los debates que refleja la diversidad – y también la discrepancia interna – radica en la determinación del ámbito de actuación de nuestro partido: de una parte quienes piensan en clave estatal española; de otra quienes pensamos en clave nacional valenciana; y por en medio gente de toda índole y pelaje. Un servidor se coloca en el lado de quienes pensamos en la lucha por y en el País Valenciano, que es lo que nos interesa y que es nuestro electorado; eso no quiere decir que no aspiremos a representar al pueblo valenciano en España y en Europa, pero sí quiere decir que nuestra clave es estrictamente valenciana. Otro debate interesante es el planteado alrededor de las próximas elecciones europeas: de un lado quienes piensan que es una cita electoral ineludible; de otro quienes pensamos que no hay que dedicarle esfuerzo más allá de lo estrictamente necesario, con la mirada puesta en la crucial cita electoral municipal y autonómica del 2011; y por otro quienes están pensando más en ICV y en IU, antes de tomar una decisión. Y otro debate interesante es el planteado sobre la pretendida reforma de la Ley Electoral española: de un lado quienes ven la necesidad de apoyar la campaña promovida por IU; del otro, quienes pensamos que la pluralidad democrática se garantiza promoviendo la presencia de todas las fuerzas políticas, no sólo de las estatales españolas y en el caso de IPV lo prioritario no es la ley electoral española sino la Ley Electoral Valenciana, para cuya reforma sí creo que estaríamos en disposición de colaborar sin fisuras, sobretodo para eliminar la barrera del 5%.

Nos queda el trabajo, seguro que arduo y dilatado en el tiempo, de expandir nuestro partido, difundir nuestra propuesta política y compartir nuestros presupuestos ideológicos por toda la geografía humana del País Valenciano. Ocultar que la tarea va a estar preñada de dificultades y que la primera y más notable de ellas será la lucha contra el bipartidismo maniqueo, sería hundirse en cenagales de los que es complicado salir a posteriori. Pero negar que tenemos empuje, que tenemos un proyecto que yo creo es ilusionante y que es muy probable que nuestro futuro pase por ser capaces de hacer llegar al pueblo valenciano ese convencimiento ideológico y ese proyecto político ilusionante, sería negar la evidencia, darle la espalda a la realidad y lo que es peor, autocondenarse al ostracismo. Endavant Iniciativa i Visca el Poble Valencià!