MUJERES DEL SIGLO XXI ¿Y nosotras, qué?
Me he pasado años visionando y analizando el tratamiento discriminatorio de la mujer en los medios de comunicación, especialmente en las series españolas, los magazines y los spots publicitarios de TV.
El uso sexista del lenguaje, la mujer reducida a objeto de adorno usado como reclamo en la publicidad, la distorsión de las relaciones femeninas en las que priva la competitividad y la envidia o las imágenes de mujeres pasivas al servicio del hombre han sido resoluciones habituales en mis informes.
He escrito cartas, presentado denuncias, me he reunido con jóvenes y mayores para concienciarlas sobre el tema y animarlas a denunciar todo aquello que les resulta denigrante para cualquier mujer; incluso he asistido a debates televisados con el propósito de ser la voz de las que no tienen voz…y nunca, NUNCA, se ha querido respetar las recomendaciones, los códigos, ni la legislación vigente contra el sexismo en los medios.
Y, mira por donde, hace unos días me entero que el colectivo de gays, lesbianas y transexuales (GLT) ha presentado un Decálogo Deontológico dirigido a los profesionales de los medios de comunicación, con el objetivo de que “nuestras realidades sean tratadas con dignidad y respeto por los medios”.
Sus reividicaciones no tienen desperdicio. Y su desfachatez tampoco. Lean y “aprendan” cómo hay que lamentarse y protestar:
1. Presencia y visibilidad Hace falta ampliar esta presencia a todos los espacios, no sólo cuando se esté refiriendo estrictamente a temas sobre la opción e identidad sexual.
Consideramos que hace falta reforzar especialmente la presencia de transexuales masculinos y de lesbianas, puesto que dentro del colectivo, son los más invisibilizados.
2. Hay que propiciar una imagen plural y diversa de lesbianas, transexuales y gays. A menudo se ha privilegiado la imagen del gay como un hombre joven, con poder adquisitivo y atractivo. Esta imagen resulta consumista y excluyente porque no tiene en cuenta que hay gays de todas las edades, clases sociales y etnias.
3. Hay que suprimir la homofobia del lenguaje en todo tipo de producciones de los medios de comunicación, sobretodo en los programas de entretenimiento, donde es
especialmente frecuente. Por ejemplo “dar por el culo”,“mariconada”, “bollera”,“marimacho”, “travelo” o “marica”.
4. Reclamamos un tratamiento profesional y riguroso de las noticias referentes a temas LGT. Para esto hace falta que los profesionales que traten el tema conozcan con profundidad los orígenes y la realidad actual del colectivo y del movimiento LGT.
5. Pedimos que en las noticias protagonizadas por lesbianas, gays o transexuales o en los productos de ficción, no se presente una imagen de las personas LGT como si estuviera vinculada intrínsecamente con situaciones truculentas, la enfermedad,la muerte o el sufrimiento.
6. El movimiento LGT ha sido y es un factor clave de los cambios sociales de las últimas décadas y ha contribuido y contribuye a construir una sociedad más igualitaria y más libre. Consideramos que los medios de comunicación tienen que hacerse eco de la actividad y reivindicaciones de los movimientos LGT dando cuenta de su pluralidad, diversidad
y contribución a la construcción de una sociedad más libre y democrática.
7. Actualmente son pocos las y los profesionales lesbianas y gays de los medios de comunicación que viven con naturalidad y públicamente su opción sexual. Desde
aquí alentamos a los y las profesionales de los medios de comunicación gays y lesbianas a vivir abiertamente y libremente su opción sexual.
8. La homofobia a menudo se transmite a través del lenguaje, por eso hacemos las siguientes propuestas terminológicas:
-En vez de hablar de homosexuales o de comunidad homosexual es preferible hablar
de lesbianas y gays(…) puesto que no connotan discriminación.
-Extender el uso de los términos homofobia,lesbofobia y transfobia entendidos como
aversión a gays, lesbianas y transexuales respectivamente.
-Normalizar el uso del término gay como palabra propia de nuestra lengua (por lo
tanto, evitar escribirla en cursiva como si se tratara de un neologismo
9. Lesbianas, gays y transexuales aparecemos en los medios de comunicación como objetos sobre los cuales la sociedad heterosexista opina si debemos tener los mismos derechos o no, si nos aceptan o no, etc. Transexuales, gays y lesbianas no queremos continuar siendo objeto de debate, no queremos que la sociedad heterosexista, ni representantes de la Iglesia ni de la “Ciencia” continúen opinando sobre como tenemos que vivir.
10. Somos los gays, las lesbianas y los y las transexuales quienes tenemos que decidir qué derechos y libertades son por los que queremos luchar, en definitiva, por cómo
queremos vivir. Queremos ser sujetos, protagonistas de nuestro discurso; queremos hacer oír nuestra voz no desde la necesidad de aceptación sino desde la fuerza: no sólo haciendo público lo que pedimos sino también mostrando lo que queremos aportar para construir una sociedad en la quetodas y todos seamos más libres e iguales.
¡¡¡¡¡TOMA YA!!!!
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