Sin quererlo, el siempre partidista Iñaki Gabilondo, realizó una fantástica labor de propaganda para el PP durante la entrevista que realizó hace pocos días a Mariano Rajoy.

Empeñado en buscar, más bien provocar, una respuesta reaccionaria en el líder popular. No sólo no lo consiguió sino que sacó a relucir todos los puntos en los que el PSOE ha metido la pata. Esto último no es difícil, son muchas las chapuzas cometidas por el actual Ejecutivo. Francamente su actuación fue vergonzante pues, como periodista, lo correcto hubiera sido preguntar a Rajoy por aquellos problemas que nos preocupan a los españoles y no barritar una descarada sarta de ataques hacía la política del PP que terminaron con la desesperación de Espronceda y varios balbuceos lloriqueantes del periodista al verse incapaz de hincar sus colmillos en la yugular de su entrevistado.

Entre las cosas de que se acusa al Partido Socialista está el descalabro económico del país y, francamente, pienso que ese va a ser el Waterloo de Zapatero pues a la ciudadanía nos importa tres carajos que ETA mate si no nos mata a nosotros, sin embargo, cuando nos vacían la buchaca, nos ponemos serios y votamos a otro. Sirva como ejemplo la hogaza de cereales que tanto le gusta a mi mujer. Hace un mes costaba un euro con cuarenta, la semana pasada uno con setenta y hoy día pasa los dos euros. La consecuencia directa de esto en la política nacional es que el PSOE no tendrá mi voto –un voto puede inclinar la balanza, no lo olviden- porque no puedo permitirme pagar cuatrocientas de las antiguas pesetas por una sencilla hogaza de pan.

Para terminar, no puedo evitar comentar las últimas “críticas” de la izquierda abertzale (que no es ni lo uno ni lo otro) a la decisión judicial de encerrar bajo siete llaves a Pernando Barrena y sus secuaces. Me refiero, como habrán adivinado, al atentado contra los juzgados de Bergara o a la “crítica acompañada de violencia,” como dice Azkarraga. El Consejero de Justicia vasco habla de una bomba de gran poder destructivo y capacidad para causar una masacre como si se tratase de un comentario subido de tono o un vulgar escupitajo. Vista la contundencia del partido jeltzale en materia de terrorismo creo que lo mejor es que no nos preocupemos, seguro que acaban con ETA en dos días. Por supuesto con el apoyo del Gobierno, que es igual de rotundo en este ámbito.

Este es el panorama que tenemos: el pan a precio de merluza, los terroristas tocando la zambomba con el beneplácito del PNV y, para colmo, tenemos que soportar las campañas electorales. Virgencita…