MUJERES DEL SIGLO XXI ¡Quién nos lo iba a decir hace unos años!
Sí, amigos míos. El “guaperas” puertorriqueño, Ricky Martin, ha pasado de ser el ídolo de las jovencitas quinceañeras a luchar por los derechos de los niños, como embajador del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF). ¡Cómo nos cambia la vida!
Este atractivo morenazo acaba de presentar una campaña de ámbito internacional, “Navega protegido”, con el objetivo de servir como “herramienta de prevención para que Internet sea un espacio seguro para los niños”. Varios vídeos dirigidos a “padres, maestros y menores” nos previenen de los peligros que, habitualmente, nuestros niños y jóvenes encuentran navegando por la red.
Y es que, amigos míos, las cifras asustan. Según estudios del Centro Nacional de Niños Perdidos y Explotados, el National Children's Home Report, el NOP Research Group y la escuela de economía de Londres, se calcula que alrededor de 50.000 depredadores sexuales están en línea en un momento dado.
No sólo las páginas con imágenes de pornografía infantil aumentan (desde 1988, las imágenes de pornografía infantil en Internet han aumentado un 1.500 por ciento), sino que páginas pornográficas y de contenido racista, chats que disfrazan a los acosadores sexuales, citas con coleguillas de Internet, acosos sexuales cibernéticos, correos con contenidos pornográficos… son cada vez más accesibles a los niños.
En nuestro país, antes llamado España, un reciente estudio, elaborado por la asociación Protégeles, alerta de que “tres de cada diez menores que navegan por Internet acceden a webs pornográficas, el 44 por ciento se ha sentido acosado sexualmente y el 14,5 ha quedado con internautas desconocidos”.
Esperen, esperen…quedan más datos que debemos conocer:
“El 28 por ciento de los encuestados reconoce haberse metido en páginas temáticas de sexo y pornografía (el 19 por ciento lo hace sólo en ocasiones; y el 9 por ciento lo hace con frecuencia) y el 38 por ciento ha recurrido a ellas alguna vez o a páginas de contenido racista (el 16 por ciento las ha visitado)”.
Y, mientras tanto, los adultos seguimos ofreciendo a nuestros hijos un medio con infinidad de utilidades, sin la instrucción necesaria sobre la seguridad en la red. Permítanme unos consejos que nos evitarán poner el grito en el cielo ante las imprudencias de nuestros menores:
-Establecer unas normas de uso: horario concreto, lugar de ubicación, tiempo de uso según edades y estudios.
-Uso de un filtro según las necesidades del usuario o la familia.
-“Perder “un poco de tiempo enseñando a navegar a nuestros hijos y las ventajas y riesgos que conlleva.
-No dar datos personales: teléfono, dirección, fotografías, dirección mail.
-Lista restringida en el Messenger.
Agudicen su ingenio y amplíen esta lista. Gracias.
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