Cuando me siento frente a la temida hoja en blanco pensando un tema que pueda interesarles a ustedes, pasan por mi cabeza miles de ideas sobre aquello que previamente he leído en los periódicos, visto en la teleburra e incluso sobre cuestiones cotidianas que me han sucedido a mí o a mí vecino del quinto. En esta ocasión no he hallado argumento más interesante, por común y padecido por todos en algún momento, que la gripe. Otra explicación —más cercana a la verdad— es que febril y estornudante como me hallo mi cabeza no es capaz de trabajar en contenidos más elevados.
Abordar una enfermedad así no es moco de pavo, hace unos pocos siglos de nada acabó con la población de media Europa. El excesivo consumo de alcohol y Robespierre se encargaron de la otra media. Finalmente sólo sobrevivió un grupúsculo de vascos errantes que colonizó el mundo entero. Sí, queridos lectores, por este motivo certifico con seguridad absoluta que casi todos ustedes son vascos sin saberlo, pero eso es harina de otro costal porque yo de lo que pretendo hablar es de la gripe y no de la nueva asignatura con que el Gobierno Vasco fustigará a los jóvenes estudiantes próximamente. Educación para la paz, la llaman, matizan que no es una asignatura “antiterrorista” —qué boquita de piñón tiene, señor Azkarraga— porque hay muchos más derechos humanos vulnerados por ahí aparte de las travesurillas de ETA. Ya hiede, sí, apesta a adoctrinamiento del gordo y chocarrero. Pero, conspicuos sufridores de mis escritos, me estoy desviando sumamente del tema que prometí tratar, la gripe. La gripe está saturando los hospitales vascos y no será por falta de fondos para hacerlos más grandes, dotarlos de buenos profesionales o comprar modernos chismes, no, sino por los 54.474.005 millones de eurípides gastados en promover el euskera en vez de en mejorar la deficiente Sanidad Pública del terruño. Ah, mísero de mí, que no hago más que apartarme del camino trazado, del asunto gripal previamente anunciado. Y es que la fiebre dispersa mi mente y me hace recordar que saber euskera cuenta infinitamente más para ser contratado como profesional de la medicina en la CAV que los años de experiencia, los cursos de especialización o el haber descubierto la vacuna contra el cáncer. Llegó el momento postrero, de postrarse, se entiende, pues estoy hecho papilla y con tal me alimentaré hasta verme sano, fuerte y gallardo. Siento no haberles ilustrado, como era mi propósito, con las ingentes cantidades de datos sobre la gripe que almaceno en el hemisferio gripal de mi cerebro. Otra vez será, quizás la semana que viene, salvo, claro está, que vuelva a contraer alguna enfermedad vírica. Me despido con dos consejos: dejen los antibióticos para las anginas, pues no curan la gripe, y si sufren esta última procuren que su médico no sea vasco.


![El Fuet Diferencial [Fuet Diferencial]](/images/banners/bannerfuet.jpg)
![Los enigmas del 11M - Blog de Luis del Pino [Blog Luis del Pino]](/images/banners/LogoLuisDelPino.gif)
![Fundación Internacional O'Belén [O'Belen]](/images/banners/logoobelen.gif)
