Cuando una ideología dominante, bien instalada en el poder, soporta mal la chanza, es que es tiempo de ir haciendo el petate antes de que visite tu casa un funcionario cumplidor portando el ostrakon que te envíe directamente, y en el más caritativo de los casos, al exilio. Es sabido desde el tiempo de Aristófanes que lo que peor lleva la amondongada autoridad pagada de sí misma es la democrática ridiculización. Albert Boadella resistió durante décadas la hostilidad mediática pujolista, entonces todavía confiaba en el sentido común del PSC y de Pascual Maragall. El furor del converso que bien pronto mostraron los socialistas catalanes de la mano de la Esquerra Republicana acabaron de convencerle de que el hongo invasivo nacionalista no tiene remedio, en cuanto prende en el cuerpo social no existe ya ungüento fungicida que pueda con él; tal es la maraña de canonjías, subvenciones y prebendas prebostales que otorga, que casi nadie puede prescindir de la obediente sumisión para vivir de, por ejemplo, trabajar libremente en la vida civil, alejado de la tutela tribal.
Hoy el señor Boadella emprende animosamente su exilio interior, no es el único, por estas fechas otro catalán de seny y sensibilidad, Antonio Juamandreu, toma el mismo camino, seguro que no serán los últimos; el mito institucionalizado somete el entendimiento a tales tiranías que para muchos resulta, sencillamente, insoportable. El nacionalismo monopolista y adoctrinador de infantes jamás ha tenido sentido del humor, lo suyo, amigos míos, es muy serio. Leyendo con placer Adiós Cataluña (premio Espasa de ensayo 2007), que es libro de muchos amores y de ningún odio, se comprende porqué.
Blog
Casa del libro

![El Fuet Diferencial [Fuet Diferencial]](/images/banners/bannerfuet.jpg)
![Los enigmas del 11M - Blog de Luis del Pino [Blog Luis del Pino]](/images/banners/LogoLuisDelPino.gif)
![Fundación Internacional O'Belén [O'Belen]](/images/banners/logoobelen.gif)
