El refectorio Misiva de un simio
Estimado Fray Alonso :
Su gusto por los bestiarios es notorio como lo prueba la cantidad de animales que aparecen en los textos con los que castiga a sus lectores. Antes de que se le ocurra algún romance al uistiti o gansada de este jaez, permítame hacerle algunas advertencias que no pueden más que redundar en su provecho.
No me extenderé sobre todo lo que nos une a hombres y a homínidos, desde nuestro ADN tan estrechamente compartido hasta nuestra forma de conquistar el poder: a golpes. Cierto es que nosotros no hemos llegado aún al uso de explosivos. Somos simplemente Habilis y no Sapiens sapiens como ustedes, aunque creo que en su país deben ser simplemente Sapiens, pues he podido comprobar que muchos humanos siguen diciendo : « Queremos saber » .
Su magnánimo presidente de gobierno, don Zetapé, no sólo promueve la alianza de civilizaciones humanas sino que recupera la memoria histórica e incluso la prehistórica y evolutiva. Gracias a él las barreras caen. La división en especies, antigüalla conceptual y odiosamente antropocéntrica, caerá con la misma facilidad con la que emergen naciones en el solar hispánico. Los homínidos tendremos derechos y seremos personas por mayoría socialista y nacionalista. Al tiempo.
Vuestra caridad sabe perfectamentamente que la adquisición de un derecho es sólo el preámbulo de una lucha intensa e infatigable. Pues precede a toda una serie de acciones capitales para dignificar al colectivo históricamente sometido y reprimido. A partir de ahora debemos velar por el uso del lenguaje para evitar discriminaciones y humillaciones milenarias. Guárdense de decir « Qué mona viene hoy », aunque lo digan a la Vicepresidenta mirándola a la cara o al traje. Se acabaron las monadas, las monerías, el monísimo. Búsquense otro animal sin derechos ; los franceses dicen « Chuette ! (lechuza). Exigimos gestionar la propia imagen. Reclamamos que cese la producción de peluches-monos para niños, a menos que se autorice la fabricación de peluches-niños para nuestros hijos. Militamos por la prohibición de las películas de Tarzán en las que la pobre Chita se pasa la mitad de sus intervenciones aplaudiendo y sonriendo como vulgar diputado.
Debe comenzar sin más dilación una revisión histórica de la imagen del mono en las artes para rehabilitación de nuestro colectivo, que está dispuesto a perdonar. Necesitamos, Fray Alonso, estudiosos que denuncien el nefasto tratamiento infligido al macaco. Urge la aparición de trabajos monográficos ( La mona en Cervantes, La orangutanidad en Calderón, Lope y sus gorilas) y de conjunto (El bestiario del simio, la pintura del homínido)
Si usted se alía a la causa de nuestra humanidad, un futuro prometedor le espera y quizá una cátedra. Si por testarudez permaneciera anclado en la vieja visión y si los comisarios para la salvaguarda de nuestros derechos descubrieran en sus textos alguna intención degradante, nos querellaríamos ipso facto ante los tribunales. Pues, en uso de nuestros derechos, le atacaríamos por difamación, ultraje y homifobia.
Queda advertido, señor fraile. A usted le corresponde elegir entre el futuro y el pasado de la España más negra. En esta novísima versión de la Controversia de Valladolid, a usted le toca escoger : o ser un triunfante Las Casas o un vil Sepúlveda.
Quede con Dios.
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