MUJERES DEL SIGLO XXI Farmacias on-line
Acabo de regresar de vacaciones. Una vez organizada la casa, me siento ante el ordenador para ver el correo y, ¡zas! decenas de mails de “farmacias on line” colapsan mi correo. Me ofrecen Viagra, Prozac, Tadalafil (Cialis), Levitra, SomatoPro y complejos vitamínicos para facilitar el sueño, hasta sustancias declaradas como “potencialmente peligrosas para la vida humana” tales como Gamm Butyrolactone (GBL), Gamma Hydroxzybuturyc acid (GHB) y BUTANEDIOL (BD)..... ¿Os suena?
Esta situación no es nueva, se repite cada día en miles de ordenadores. Da lo mismo si el usuario es menor de edad, joven o mayor, pero todos nos exponemos a estas “farmacias” que operan a través de la red de forma ilegal. Según fuentes farmacéuticas, este “modus operandi” es absolutamente ilegal y la utilización de canales no aptos para esta actividad , que permite la distribución incontrolada de productos farmacéuticos donde, cuando y a quien quiera, sin tener en cuenta el estado de salud del usuario, puede provocar un gravísimo e incontrolado peligro para la salud publica.
Concretamente el Butanediol (BD) se asocia a 122 efectos secundarios peligrosos para la salud e incluso podría causar la muerte a quien lo consuma inadecuadamente. El inadvertido usuario podría sufrir fallos respiratorios, desmayos y vómitos y en algunos casos podría llegar a perder la vida. La Gamma Hydroxzybutityc acid (GHB), también conocido como”G-Juice”, está ya retirado del mercado, por su peligrosidad. Y, en la actualidad, la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos intenta la ilegalización de la Gamm Butyrolactone (GBL) y su retirada de la circulación, al estimar que es potencialmente mortal para sus consumidores.
Movida por la curiosidad, busco en la web otras sustancias como el cannabis, éxtasis y otras drogas de diseño. Resulta sorprendente que se pueda adquirir cannabis en semillas, planta o grageas sin ningún control. Y productos como éxtasis y el resto de las “party drugs”, utilizados principalmente por adolescentes y jóvenes, se encuentran a disposición de cualquiera que las busque simplemente accediendo a ciertos chats de Internet. La conversación comienza informando sobre qué se busca, cuándo y dónde y, entonces, sólo hay que esperar a que el cibertraficante se ponga en contacto contigo.
Según Akira Fujino, representante de la Oficina de la ONU sobre Delincuencia y Drogas, “hay un incremento del cibertráfico….las ventas de drogas sintéticas, cocaína, estimulantes, analgésicos, cannabis, etc. se están realizando por Internet y el “cibertráfico” de estos productos está creciendo de forma alarmante”.
Realmente, el problema que se plantea contra la salud de mayores, jóvenes, adolescentes y niños es muy serio. Las farmacias “on line” escapan a cualquier control internacional. Y, ante el aumento de delitos contra la salud pública, la Internacional Narcotics Control Borrad advierte:”Los gobiernos deben tomar acciones para limitar el peligro que la globalización y las nuevas tecnologías plantean.”
Así mismo, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes reitera su preocupación por la ausencia de limitaciones de edad y los posibles peligros que este tipo de venta esta planteando a niños y adolescentes. Y, además de la conveniencia de establecer unas férreas normas judiciales y fiscales, remarca la necesidad de que todos los gobiernos intensifiquen unas vías de información de ámbito nacional a los consumidores potenciales sobre los riesgos de salud y del inexistente control de calidad de este tipo de compra-venta.
España no escapa a este problema. El aumento en el consumo de drogas entre nuestros jóvenes es cada vez más preocupante. Según la Fundación de ayuda a la Drogadicción, FAD, y el Ministerio de Sanidad, el consumo de cocaína se ha cuadriplicado en menos de diez años: del 1.6% al 7,2%, la edad media de consumo ha disminuído de 15,1 a 14,7 años, mientras el consumo de cannabis entre los jóvenes aumentó del 18,2 % al 36,6% el último año entre adolescentes de entre 14 y 18 años.
La frivolidad y necesidad de su consumo para ligar o ir de fiesta los fines de semana no dejan percibir los riesgos que entraña su consumo: las crisis de pánico y ansiedad, el fracaso escolar, la apatía, la falta de concentración, aumento de enfermedades psicóticas, gamberradas con resultados mortales a terceros, etc. son señales de alarma que preocupan a las autoridades políticas, sanitarias y educativas.
Y es que el impacto del comercio electrónico está empezando a afectar no sólo a las empresas, sino a la sociedad en general. La vulneración de las normas sobre protección de datos, la escasa información del usuario, la facilidad con que nuestros jóvenes entran y compran por la red y el poco control de la edad de los usuarios son datos que hay que tener muy en cuenta. La sociedad en general, y las familias en particular, pueden aprovechar todas las ventajas que le ofrece Internet, pero deben estar muy atentos a los daños y perjuicios que la misma red puede provocar.
Por ello, debemos buscar, de forma rápida y eficaz, la manera de protegernos de los peligros que sin control entran en nuestro hogar a través de esta pequeña pantalla. Como decía Benjamín Disraelí, “después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja”.
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