La ventaja de haber escrito ya más de 500 entradas es que puedo evitar escribir de nuevo muchas cosas. Tengo la intención de escribir una serie de artículos sobre el cambio climático, o el calentamiento global. Pero, antes, un detalle sobre el negocio de Al Gore.

Hoy sabemos que nuestro querido gobierno está dispuesto a gastarse más de medio millón de euros para que nuestros hijos vean la película de Gore quieran o no, queramos o no. Primera cuestión: si el Nobel se lo dan a este individuo por su labor concienciadora, y tiene más que amortizados los costes de producir su "documental", ¿por qué tenemos que pagarle tanto dinero? y otra: ¿por qué no libera su película para que todo el mundo pueda verla gratis?

Pregunta de premio para los que sepan responder a las primeras: ¿irá Al Gore a recoger el premio en un contaminante avión a reacción, acelerando así la muerte de nuestro planeta? ¿Irá a recogerlo en un ecológico velero? ¿Lo hará por videoconferencia para recordar que él inventó Internet y reducir su huella ecológica? Se admiten apuestas.

Vamos al negocio de Gore en España: escribí aquí sobre eso, pero reproduzco un poquito para incitaros a leerlo:


Juan Negrillo es "el único español que por ahora ha conseguido el aval para repetir las palabras de Gore con la misma presentación que se puede ver en Una verdad incómoda". "EXPERTO EN CALENTAMIENTO GLOBAL", proclama el antetítulo de la entrevista. Un científico comprometido e insobornable, de esos que sólo abandonan el laboratorio para alertarnos ante un peligro que ya está aquí, pensarán los lectores.

Pues no. Vean el perfil que publica el periódico al final de la entrevista:


Origen. Málaga, 1972. Ha vivido casi siempre en Valencia. Currículo. Ha organizado durante siete años la Campus Party y muchos otros eventos universitarios. Ha participado en proyectos sociales de inserción sociolaboral. Los próximos días 7 y 8 de febrero dirige la organización del primer Encuentro sobre Energía, Municipio y Calentamiento Global, que se celebrará en Ifema e inaugurará Al Gore. Más información en la página web www.emcg2007.com Aficiones. «Viajar, el cine, los idiomas...». Debilidades. «Me gusta el silencio. Un buen silencio». Virtudes y defectos. «Mi mayor virtud es también mi peor defecto, y es que me interesa todo».


Vaya. Se les ha olvidado poner la titulación, porque un experto en cambio climático seguro que tiene por lo menos un doctorado en física, pensarán los más inocentes. No. No hay doctorado en física. Ni en ninguna otra cosa. Busquen sus publicaciones sobre climatología, a ver si tienen más suerte que yo, porque no he encontrado ni un artículo en la gaceta local del barrio.

Pero, entonces, ¿cómo es que nada menos que Al Gore le ha elegido como única persona autorizada para repetir su presentación? Veamos qué cuenta el mismo Negrillo en la entrevista:


R.- Hace unos años le invitamos a dar una conferencia. Empezamos a relacionarnos, nos contó un día su presentación hace cuatro años con su portátil y al cabo de una hora estábamos temblando.


Temblar ante Al Gore podría ser todo lo que necesita una persona para tener autorización para divulgar su mensaje. Pero resulta que no es así. Y es que hay cosas que Negrillo no nos cuenta en la entrevista, así que lo haré yo.

Unas pistas: campus party, conferencia, "empezamos a relacionarnos". En realidad, aquí falta una tercera persona: Paco Ragageles, el creador de la Campus Party valenciana. Negrillo, como apunta en su breve nota biográfica, es un empleado de Futura Interactiva, la empresa que creó Ragageles para gestionar la Campus Party. Y es en la Campus Party de 2001, en la que invitaron a Al Gore, cuando le conocieron. Pero no es exacto lo que cuenta Negrillo.

Lo cierto es que, en 2001, Gore todavía no hablaba del cambio climático. Se dedicaba a lloriquear por las elecciones "robadas", y a presumir de haber inventado Internet. Durante un tiempo, su principal proyecto era crear una televisión participativa (dentro de poco dirá que inventó YouTube). Y en 2004 creó un fondo de inversión en empresas "sostenibles", junto a David Blood, un conocido inversor londinense).

Aviso: no se les ocurra llamar a David Blood "especulador" ni "tiburón de las finanzas". Y no se les ocurra relacionar los millones de dólares invertidos en negocios "ecológicos" con el interés de Gore por denunciar el cambio climático.

El caso es que Ragageles y Gore se cayeron bien, y un tiempo después Gore se asoció con Ragageles para crear una empresa de consultoría de alto nivel dedicada al desarrollo de la Sociedad de la Información. Durante un tiempo tuvieron como cliente a la Generalitat de Valencia, y estaban en negociaciones con algún ayuntamiento italiano. Ignoro si llegaron a hacer algo allí, y supongo que algún valenciano les podrá contar cómo les fue por aquí.

El caso es que, ahora, quien tiene la autorización de difundir el evangelio del cambio climático según Al Gore, no es Negrillo "el experto en cambio climático", sino Negrillo "el empleado de Futura Interactiva". No es un experto en cambio climático, sino un experto en montar macroeventos tecnológicos. Actividad muy respetable, pero que difícilmente le faculta para impartir doctrina sobre climatología.

Y es que lo de explicar las terribles verdades que revela Al Gore en su película es un negocio más. Gore no ha autorizado a una sola persona en España a utilizar sus medios porque sea la única persona cualificada desde el punto de vista de conocimiento, sino porque es empleado de su socio. Aquí el rigor científico importa entre poco y nada. Lo que importa es el dinero que Al Gore y Futura Networks ganen asustando a la gente.