Se ha lanzado un debate en la red desde hace unas semanas sobre cuántos “amigos” puedo gestionar en las nuevas redes sociales. La discusión la ha lanzado Scobleizer en su blog y la sigue Allen Sternn en Center Networks.

Allen se atreve a hacer numeros con Twitter. Esta herramienta fue desarrollada, en Odeo, Inc, por Noah Glass y Jack Dorsey, para evitar los ataques de pánico cuando tu messenger no hacía más que abrir ventanas de todos los que estaban en línea. Puedes pasarte horas gestionando conversaciones o cortar por lo sano. Una empleada que tuve hace unos meses mantenía conversaciones en paralelo con todos sus amigos y contactos en cinco paises.

También es una forma de que tu móvil o dispositivo te sirva para tomar ideas al vuelo, compartirlas o no. Con Twitter uno deja el mensaje, no más de 120 caracteres, y no necesita tener conversaciones que le distraigan pero si estar online y responder en tiempo real. Cuando ha pasado a la Internet, las cosas se han hecho “masivas”. Ya no se trata de tener un círculo de compañeros con los que desarrollar un proyecto y tener Twitter para postear avances o decir donde estás para estar localizado o evitar que te molesten. Ahora, supongamos, 6.000 potenciales amigos, si el 10% postease, serían 1.800 mensajes al día. Imaginen 1.800 mensajes SMS en su móvil. No es broma. Yo he dado de alta mi móvil para que me envíen lo que otra gente postea en Twitter sin tener en cuenta el uso horario y ha sido apasionante. Lo último que ha pensado mi mujer es que estaba dado de alta en un servicio de mensajes para saber de mis “amigos”. Ya sabrán que recomiendan ver los mensajes de móvil si hay la mínima sospecha de infidelidad. Y yo echando gasolina al fuego, de la de 1.800 octanos.

Entonces la idea no es que “yo hable”, “tú hables”, “yo respondo”, “tú respondes”, tiene que pasar a que “yo habló”, “tú sólo escuchas”.

Me refiero a que puedes gestionar un grupo reducido de amigos y conocidos, entrar a jugar con Twitter por que puede ser una buena alternativa a los SMS. BlackBerry debería plantearse esta opción y mira que lo he publicado en distintos foros. Si les cobro una pasta por hacer el estudio, seguro que lanzan la aplicación. Alguno de mis conocidos administra sus sistemas críticos en un desarrollo basado en un usuario creado en Twitter.

¿Qué hacemos con el resto del valor que tiene Twitter? Publicidad de calidad y, como no, un servicio de noticias. En algunas catástrofes se ha echado de menos, cuando caen todas las comunicaciones convencionales por saturación, un Twitter para emergencias. Y es una alternativa que se esta planteando en serio. Además, de ello los periódicos lo están usando para tres razones. La primera, no perder moda alguna. Sano y juicioso razonamiento cuando se trata de la sociedad de la información y, siendo un medio de comunicación, me dedico a crearla y distribuirla.

La segunda es que es un método para atraer a los que realmente crean más y mejor opinión en esta sociedad del conocimiento. La tercera, se trata de ofrecer los titulares en tiempo real. La inmediatez es una de las exigencias de las nuevas tecnologías y con Twitter se ejecuta de manera especialmente clara.

Un periódico puede llevar enlazadas ambas cosas: mensajes y publicidad. Complicado, sin duda, pero nada es sencillo últimamente y parece que hasta ser rey se esta poniendo complicado.

De todas formas, esta claro que ya no necesito más amigos, entre otras cosas, porque es muy cierto que no todos lo son. Ni mucho menos. Mis amigos saben de mi no en tiempo real sino en tiempo veraz, esto es, sólo lo que ellos pueden saber y que, a veces, ni yo mismo sé.