Cada día que pasa me parece más evidente que los miembros del desgobierno que sufrimos se han matriculado en un curso acelerado de Programación Neurolingüística, otro de Inteligencia Emocional (¡ay qué risa!) y son asesorados por esos modernos coaches new age sin escrúpulos (sin coherencia con los Valores adaptativos, o sea, que les da igual todo mientras ganen un pastizal que pagamos todos).
Dice De la Vega varias estupideces muy bien decoradas, como por ejemplo que los verbos se declinan, cuando en realidad se conjugan. Maritere, hija, cuando uno trata de presumir sin saber de lo que habla, pasan estas cosas. Claro que como llegaste a juez a dedo seguramente por ser la más activa en los cruceros de lujo y sexo que te pegabas con los Mister X’s Boys & Girls pagados por todos los españoles, mucho más no puede pedírsete. ¡Pero hijaaa, que eres la vicepresidentaaa, un poquito de por favor! (a ver si así me entiende)
Pero a lo que vamos, dice este dechado de inteligencia que “Con los símbolos además de conjugar el verbo deber hay que intentar declinar el verbo querer y para eso no vale sólo con el verbo imponer”. Oye, ni Bruce Springsteen el millonario lo habría dicho más bonito en sus odas comunistoides.
Pues eso, De la Vega, deja la ayahuasca tranquila una temporada y piensa en lo que dices. Te lo explico para que lo entiendas, que lo dudo: para los que no entienden que respetar los símbolos es un “deber” (un Valor), porque son de todos y cada uno de nosotros, porque precisamente simbolizan la unión de todos (símbolo significa: lo que une; y diablo: lo que separa), para los que no “quieren” respetarlos por la razón que sea y pretenden separarnos destruyéndolos..., precisamente para ellos existe el verbo “imponer” que se corresponde con una acción, la de hacer que alguien haga lo que es su obligación aunque no quiera. Imponer significa entonces que apliques o hagas que se apliquen las leyes para que no hagan lo que va en contra de España y los españoles. No que hagas lo que te salga del fondo de armario.
Pero nada, la Maritere sigue pasándose el abrillantador (que así se te nota más, tonta) dándole después a la lingüística cognitiva con el inevitable recurso rosa: “no solo hay que "respetarlos con la razón", sino también "sentirlos con el corazón". Pues por eso, hija mía, para los que los respetan con la razón y los sienten con el corazón, para los que sólo con la razón porque saben que el corazón es una bomba hidráulica y no un órgano de los sentidos (que pareces monja, hija) y los que sólo con el corazón porque aún no saben que se siente con el cerebro, para proteger los símbolos que representan lo que nos une a unos y otros... para eso está la ley que tú, traidora, juraste cumplir y hacer cumplir, y ni cumples ni haces cumplir.
Pero no acaba aquí de presumir de lo que no sabe, la enferma de poder y vanidad, termina de adornar el pastelón diciendo: “No se es más patriota por imponer, se es más patriota por convencer". No, claro, mira hija, nos da igual que un policía sea patriota o no, lo que queremos es que haga su trabajo. Que sepa convencer o no nos importa un carajo. A mí tampoco me gusta tener que ir a ciento cuarenta por una autopista por la que se puede ir a doscientos sin ningún peligro porque no me vas a “convencer” de que lo hay, y mucho menos me vas a “convencer” de que “quiera” o me guste pagarte el sueldo que no te ganas porque no cumples con tu obligación, o el de tu puñetero coach, y a pesar de ello me jo... y si me paso de velocidad me toca pagar la multa.
Así que déjate de chanzas que sólo haces el ridículo y ponte a currar.


![El Fuet Diferencial [Fuet Diferencial]](/images/banners/bannerfuet.jpg)
![Los enigmas del 11M - Blog de Luis del Pino [Blog Luis del Pino]](/images/banners/LogoLuisDelPino.gif)
![Fundación Internacional O'Belén [O'Belen]](/images/banners/logoobelen.gif)
