Parece que esta es la definición de web 2.0. El modelo que persiguen se basa en las visitas y usuarios que recibirán por millones. ¿Cómo los consigo? Ofreciendo gratis los servicios y recupero el coste más beneficios de la publicidad.

Google vive así, gratis para el usuario, coste para quien pone un link a la derecha patrocinado.

Facebook y otras redes sociales, así lo hacen. Me refiero no sólo los servicios que tradicionalmente vivían de la publicidad, como los periódicos y revistas. La publicidad parece que es la única forma de sacar adelante un negocio en la web 2.0. Pero es un pastel limitado y tampoco garantiza un retorno constante. Cada día hay una media de 2 a 3 presentaciones de cualquier servicio que varia o mejora o modifica a los 2300 ya existentes.

El todo gratis va siendo un problema porque no se puede valorar lo que no cuesta y la publicidad sólo entiende de visitas, no de productos o servicios.

La competencia feroz entre productos y servicios ha hecho que los margenes pasen, en totalidad, al consumidor, sin que genere valor para nadie, a medio plazo. Algunos sugieren el alternar servicios gratuitos con otros de pago. Genero visitas y usuarios, dando la oportunidad a que un tanto por ciento de ellos me contraten esos servicios más completos y personalizados.

Otra opción podría ser la colaboración entre empresas. Algo así como lo que ha hecho Windows con Intel, generando un ecosistema que ha dado valor a muchas empresas. Este entramado colaborativo se puede basar en la especialización, ir más allá del outsourcing. Algo que hace Google, Zoho, Amazon, Facebook, etc, al ofrecer espacios y APIs para programación. Crear servicios de valor añadido. Más aún, elaborar interfaces para que los usuarios puedan personalizar esas aplicaciones, como hace Zoho o Intel, con las mashups para usuarios.

Web 2.0, trabajar sobre los portales que son ya referencia, colocar en ellos nuestros desarrollos y esperar a que parte de la publicidad nos llegue. Colaborar, no crear nada de cero que ya este hecho, incrustar lo que mejor sabemos hacer. Buscar el apoyo en APIs que nos permitan dedicarnos a lo que queremos y no a lo que otro hace mejor.

Sigue sin verse llegar el modelo, cierto, pero es el paso a economizar esfuerzos que hemos desgastado en competir con los que han llegado primero.

Sé que esto suena a reflexión en alto de las 12 o 14 discusiones que se dan estás semanas en la red pero, a parte de lecturas y discusiones particulares, es el estado del arte, con toda la indefinición que es más real que aparente.