En momentos cuando Venezuela debe afrontar la imposición de una reforma a la constitución a través de un referéndum, cargada de leyes ilegitimas que Hugo Chávez pretende imponer para perpetuarse y que no quede poder para más nadie, sino para él solo, ni siquiera para sus aliados, la oposición venezolana se debate en el cómo hacerlo. Cómo hacer para impedir que Hugo Chávez oficialice su dictadura. Y lo trágico es que la oposición no es que no quiera luchar, sino que los caminos están cerrados.

El asunto aun en el tapete, que si el candidato opositor Manuel Rosales en las elecciones pasadas del 3 de diciembre, ganó las elecciones y las cobró como dólares, o que si las ganó pero no supo cobrársela al régimen como tanto se había prometido, o incluso que las perdió, es una derrota total.

Pero no de los defensores de la democracia, sino de la oposición bestia que como el toro en la corrida no sabe nada mejor que hacer que embestir la capota hasta que se cansa y el torero viene y le da la estocada. Está claro que Chávez le floreó una verónica más a la oposición bestia. ¿A ver?, Chávez es el torero, la capota son las elecciones, los rejoneadores serían la "cosa nostra electoral" (el organismo CNE). Como todo con Chávez, mucho show sangriento.

Enferma ver a Chávez pasearse en su traje de luces regodeándose luego de la faena, pero bueno, ¿qué vamos a hacer, si los bobos de la oposición bruta le dieron otro espectáculo más? ¿Qué vamos a hacer? Sería la pregunta. ¡Ole! Si sirve para la reflexión y muchos puedan comprender el camino hacia la única salida, y que no es a través de los votos. Aquí en Venezuela, también en el mundo. Acusados como hemos sido de golpistas por ejercer nuestros derechos legítimos.

Lo he dicho y lo sigo diciendo, el problema radica en seguirle la corriente a Chávez y "combatirlo" en el terreno que él ya tiene preparado, es decir, en caer en sus trampas. Por eso es que yo me he dedicado a otra cosa, que es la de documentar sobre los presos y crímenes políticos porque allí es donde están las pruebas de que estamos desamparados en una dictadura militarista y comunista.

A mi me encanta cuando los seguidores de Chávez me insultan con que si "pagada por la CIA", "oligarca", "desestabilizadora", o hasta... ¡"cochina"!, expuesta en programas del televisión del estado o en sus medios escritos, cuando escribo cosas como que el 11 de abril 2002 no fue ningún golpe de estado, sino una masacre desobedecida (o un auto-golpe desobedecido), porque esos insultos me hacen ver que les duele, que la Verdad les revienta.

Cosas como esas son las que tenemos que reivindicar, porque ya sabemos que Chávez se mantiene en el poder a punta no de bayonetas, sino de tergiversaciones. ¿Qué cosa hace en su primera aparición como presidente reelecto?

El anuncio del cierre del canal RCTV que a los meses ejecutó. Y condenar, no a un psicópata como el llamado por Hugo Chávez el "Señor Joao", que mató en la Plaza Altamira o Plaza Francia, entre otras personas a la jovencita casi niña de nombre keyla Guerra, sino a militares que en ese sitio, para el año 2002, en uso de un derecho constitucional, de forma pacífica y sin armas se concentraron ahí para hacer planteamientos dentro del marco legal en busca de salidas a la crisis política. Vaticinaban lo que acusa nuestros días.

¿Por qué los condenó?, por la misma razón que este tipo el criminal Joao. Fue con todo contra personas que se le han puesto por delante con su gran dignidad y honor. El régimen no puede tolerar que la gente digna esté en contra, quizá por eso le gusta verse acompañado y apoyado por quienes precisamente son todo lo contrario.

Pero claro, si nosotros mismos no nos hacemos respetar, sino que caemos en el juego como cuando aquello de que si no votábamos por el candidato Rosales, éramos traidores, ahora que se nos plantea enfrentar un golpe constitucional, cuando tenemos que encargarnos de desenmascarar las grandes mentiras, pues rapidito vienen las banderillas, nos ponemos a correr a lo loco, embestimos capotas y acabamos ahogados en nuestra propia sangre.

Martha Colmenares
marthaccolmenares@yahoo.com