Tengo principios y valores comunes con vosotros, sin embargo no comparto vuestros caminos. Vosotros sois socialistas, y yo liberal, pienso que estáis errados en el modo de alcanzar esos objetivos que tenemos en común. No obstante, sé y compruebo, día a día, que sois profundamente honrados, que creéis en que ésa es la senda para alcanzar lo bueno, el patriotismo veraz y limpio y la fortaleza de las instituciones.

Es urgente para España crear un partido socialista decente, de personas venerables, de personas de orden, de personas de ley, y es éste el gran problema actual de España, que no lo tiene. Repugna la actitud gregaria de la cúpula del partido socialista, ante la excarcelación de facto de De Juana. Repugna el silencio de los corderos –o para ser más precisos borregos-, el servil silencio de los que miran a otro lado, el cobarde silencio de los pusilánimes. Vosotros estáis siendo doblemente traicionados, por el Gobierno y por “los vuestros”, y es por ello que os quiero dar las GRACIAS.

Gracias por vuestra valentía y bondad. Gracias por vuestra coherencia y vergüenza. Gracias por ser la primera línea de decencia. Gracias por vuestra entereza. Muchas gracias, por estar ahí, al pie del cañón, aguantando toda suerte de insultos y penalidades en vida diaria. Gracias por jugaros la vida. Gracias por saber que no es la hora de los partidos sino que es la hora de la nación, que es la hora de la probidad, que es la hora de los valores, que es la hora la verdad y que es urgente que este aparente gobierno se vaya. MUCHAS GRACIAS.