El refectorio Anti-elegía igualitaria
El comandante no tiene quien lo salve y zETAp lo anima
No te mueras, Comandante,
te lo digo con talante
y con rima consonante.
¡Ponte bueno en un instante !
Tienes que aplaudir radiante
que la txapela triunfante,
de muerte perseverante,
instituya, semejante,
tu régimen relevante
en la Vasconia arrogante.
No te rías, gran Atlante,
ganas tú a beligerante,
¡Señor del terror constante!
Mil muertos es bien bastante
para el nieto debutante.
Ya vendrá el crimen garante
de un régimen que te encante
con su pobreza incesante,
su oposición expectante
y la huida fulgurante.
Duro tú como el diamante,
¡no las palmes, so farsante!
Fray Alonso
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